«Economía Comunitaria» y «Reciprocidad»

17 noviembre, 2020


En general, a todas las actividades destinadas a generar algún recurso o ingreso, por parte de sectores populares, para satisfacer sus necesidades básicas, se las denomina Economía Popular, Social, Solidaria o similares.

Algo tienen en común, en general, se refieren a prácticas, o estrategias económicas de individuos, familias, o grupo de personas, de los sectores vulnerables, para su sobrevivencia.

Cuando propongo el uso de «Economía Comunitaria», me refiero a algo distinto, no a estrategias de sobrevivencia, sino en proyectos de desarrollo social, de mejoras de calidad de vida, de cambio estructural de la matriz productiva y de distribución, de bienes y servicios, destinados, y gestionados, por la comunidad.

Economía Comunitaria, es también, recuperar las prácticas de nuestros pueblos originarios, basadas en la reciprocidad, la «minga», las «ferias comunitarias», el «trueque», el «don», etc., es decir, la economía de la abundancia, economía del buen vivir.

La reciprocidad es la relación igualitaria entre individuos de una comunidad, individuos que son distintos, pero que tienen en común el ser “parte de” y no “dueños de”. La reciprocidad es una experiencia vivencial, corporal, no es intelectual, no depende de la voluntad. Es simplemente la necesidad del otro, para que seamos, para que estemos, para que vivamos.

La solidaridad y la caridad, en cambio, parten de la desigualdad con relación a la propiedad, va del “que tiene” al “que no tiene”. Es una decisión intelectual, voluntaria, elegimos con quienes ser o no ser solidarios, a quienes dar o no dar algo.

El viejo y aceptado concepto de que es mejor enseñar a pescar que dar pescado, encierra, al menos, una gran soberbia y mezquindad, la de los «dueños» de algo. Encima que no comparten nada, te enseñan a pescar, en el mejor de los casos, en una pecera, lo cual es mucho más conveniente para sus bolsillos y sus conciencias.

De lo que se trata es de ir juntos a pescar, si pescamos algo, disfrutamos de una buena comida, sino pescamos, pasamos hambre.

Alberto E. Marino
Militante político y social
Secretario de la «Mutual Sentimiento»

Asociación Mutual Sentimiento

Av. Federico Lacroze 4181

Buenos Aires, 2020