Buenos Aires, 11 de diciembre de 2018


¡¡¡Qué costumbre la de incendiar!!!


Cuando lxs necixs no saben qué hacer queman todo. Queman las brujas, los científicos, matemáticos, religiosos, Juanas de Arco, libros, Todito lo que no pueden
comprender, lo que produce temor por su importancia, lo que no se entiende y no se
está de acuerdo, históricamente fue pasado por las llamas.


El Instituto de la Vivienda está construyendo cientos de viviendas en Chacarita, justo, justo donde tenemos  nuestro espacio agoecológico Luego de una ardua lucha de un par de años, logramos que el IVC , no solo respetara el  Centro de Abastecimiento ” El Galpon” sino que nos ayudara a mudar nuestra huerta y su añosa arboleda, hoy vivita y hojeando a 70 metros de donde estaba. Fue un aquelarre,  un esfuerzo agotador de 8 meses pasando tierra orgánica, plantines, plantas, matas, bancales, semillas, lombrices, composteras, toldos y tolditos, herramientas, mangueras, etc.  ¡Eso sí! ¡¡Prestando especial atención en que nos siguieran todos los pájaros al nuevo espacio!!


Todo comenzó a florecer, a frutar y a semillar, fue una explosión de naturaleza, agradeciendo tanto humano esfuerzo y fuimos casi, casi felices!! La llamamos ” La Chacrita del Galpón” ¡¡Y se llenó de vecines, de huerteres, de niñes!!

 

En un viejo vagón de madera, casi puesto por un decorador en ese espacio, guardabamos el banco de semillas agroecológicas, nuestra biblioteca, las herramientas que teníamos: picos, palas, carretillas, rastrillos, regaderas, mangueras, cositas y cosotas construidas, o sea: ¡¡nuestra tecnología apropiada!!


Ayer nos lo incendiaron, lo quemaron hasta no poder reconocerlo.


¡Que costumbre la de quemar!


Que mala costumbre la del gobierno de mezclar política con drogas planes y trabajo mal pago.


Mala práctica el cóctel molotov de querer ser “verde” y apostar a la ignorancia para desorganizar un barrio.


Muy mal para el gobierno y sus métodos de controlar todo con punterxs que se combinan con empresarios inescrupulosos, casi inhumanos, casi corruptos, casi delincuentes.


Muy mal señoras y señores del gobierno, que destruyen un espacio para construir otro y no toman medidas de protección para les que habitamos en ese lugar. Una avenida (Triunvirato, la nueva) con vehículos que transitan a más de 100 km x hora. ¡¡Y nadie para controlar!!


Esqueletos de edificios y escombros donde muchas veces se escuchan gritos y llantos que no se sabe de dónde vienen. ¡¡Y nadie para controlar!!


Señoras y señores del gobierno, ¡dejen de usar a la ignorancia como lanzallamas!


Asociación Mutual Sentimiento